San Salvador Patrono de los Pescadores

SAN SALVADOR PATRONO DE LOS PESCADORES

Festejos en su honor

Es el domingo más esperado por la comunidad portuaria y, sin dudas la actividad de ese sector de la ciudad que convoca a un mayor número de turistas quienes no se quieren perder la posibilidad de despedir al santo con los pañuelos en alto o, incluso, se animan a subirse a las lanchitas amarillas y participar de la procesión náutica.

Los festejos de San Salvador se han transformado en una tradición marplatense, así como también una demostración pura de fidelidad con el santo que protege a los pescadores. “Yo tengo un barco que navega por el mar, y en este barco Jesús es capitán”, dice la canción que año tras año acompaña esta actividad, religiosa y popular.

La peregrinación parte desde la Parroquia Sagrada Familia, y se desplaza  por las principales calles del Puerto, para trasladar hacia la banquina chica la imagen del Santo. Lo acompañan también estandartes e imágenes de una veintena de santos y comunidades relacionadas con este tradicional sector de la ciudad.

Una gran cantidad de lanchas amarillas se suman a esta etapa de la actividad religiosa y popular, invitando a los que se animan a formar parte de la navegación, que se realiza hasta la punta de la escollera sur, desde donde se realizan las ofrendas.

Ya en tierra firme, el obispo bendice los frutos de mar y da su mensaje. “Bendigo el mar para que fluyan las diversas especies y así que los que trabajan en la pesca puedan llevar el pan a sus casas. Que los frutos de mar sean compartidos equitativamente y que la pesca de uno no sea perjudicada por la del otro. Que San Salvador proteja a nuestros hermanos pescadores que con su trabajo hacen al progreso de la sociedad”.

Una vez finalizado el acto comienzan los tradicionales juegos acuáticos. Nuevamente el público se divierte en grande con los valientes que desafían al difícil palo enjabonado, que tiene un interesante premio para el ganador. No obstante, el famoso palo, suele doblegar a la mayoría de los que se atreven a subirse a él.

Como fin de la fiesta, la imagen de San Salvador es guiada nuevamente a la parroquia Sagrada Familia.